Allianz Arena

Un antiguo encargo profesional, desgraciadamente no realizado, nos hizo ahondar enla investigación de nuevos materiales. El proyecto, consistente en una discoteca de amplias dimensiones que incluía una terraza de verano, tenía la premisa marcada por el cliente de conseguir un efecto estético llamativo, de modo que toda la envolvente del edificio pudiera modificar su color a voluntad, permitiendo también la entrada de claridad al interior del recinto, así como poder apreciar las zonas exteriores y el cielo desde el mismo.

La elección del material para la concreción de esa imagen fue clara: el ETFE o también denominado EFTE, acrónimo del EtilenoTetraFluoroEtileno, es un plástico transparente de extraordinaria durabilidad: posee una elevada resistencia química y mecánica(al corte y a la abrasión), así como una gran estabilidad ante cambios de temperatura (soporta hasta 170ºC). Es además combustible pero no inflamable. La resina es procesable  por extrusión, moldeo por inyección,por compresión, por transferencia y por presión de líquido. Sin embargo su cualidad más destacable es su elevada resistencia a los rayos ultravioleta, que permite que, a diferencia de otros plásticos, no amarillee por su exposición a los rayos solares.

Esta característica convierte al ETFE en una alternativa al vidrio en la construcción, por lo que se ha convertido en un material de moda en algunos de los proyectos más emblemáticos delos últimos tiempos, puesto que además pesa 100 veces menos que el vidrio, deja pasar más luz, y en configuración de doble lámina o “almohada” (también denominada multicapa), es más aislante. A esto se le añade que es fácil de limpiar y reciclable.

La primera utilización en arquitectura de este material se produjo en 1982, pero no ha sido hasta hace bien poco cuando su uso se ha hecho más conocido: el Allianz Arena, estadio de fútbol construido para el mundial de 2006 de Alemania, debía servir como sede de los dos equipos de Munich (El Bayern y el Munich 1860), así como para la selección alemana, de modo que se decidió utilizar este material (2.874 paneles romboidales), de forma que cada panel puede iluminarse de forma independiente, consiguiendo distintos efectos, cuyo principal objetivo era que el estadio fuese rojo cuando jugara el Bayern, azul cuando jugara el Munich1860 y blanco cuando jugara la selección alemana. En cualquier otra ocasión, pueden crearse todos los efectos que se deseen.

Otro de los edificios más conocidos que han utilizado el EFTE es el cubo de agua para los juegos olímpicos de Pekín, mientras que en España también encontramos un ejemplo en la cúpula del milenio de Valladolid.